¿Por qué cambia la voz al inhalar helio?

Ayer por la noche estuve “youtubeando” un poco y me topé con algún vídeo de gente hablando bajo los “efectos del helio”.

Como todo el mundo sabe, cuando se inhala este gas se produce un cambio muy notorio en la voz que hace que el hablante parezca una niña con muy pocos años (o como queráis llamarlo, ya sabéis a lo que me refiero).

El caso es que aunque (como todo el mundo) he oído muchas veces hablar de este suceso, nunca antes había “investigado” el porqué pasa esto, pero como ayer me encontraba en “modo curioso” me puse a googlear para hallar una respuesta y la verdad es que no me costó mucho encontrarla (pues en el primer artículo que encontré sobre ello lo explicaban muy bien, así que tampoco busqué más).

Por eso mismo voy a dejar el artículo que leí sobre esto y que acabo de vincular, porque a mí personalmente me gustan mucho todos los temas que tienen que ver con la voz (supongo que no tengo que explicar el porqué), y a parte de eso creo que es algo interesante y que a todo el mundo le puede gustar o interesar, así que sin más dilación (como dicen la mayoría de youtubers de “cosas serias”), ahí va el artículo tal cual, ¡espero os guste!

Seguro que alguna vez han hecho la prueba. Cuando el globo de helio que le hemos comprado al niño empieza a quedarse chuchurrío y el pequeño de la casa pierde interés, llega la hora de que los mayores aprovechen el ‘juguetito’.

Es fácil. Solo hay que abrir el nudo que cierra el globo e inhalar el helio que guarda en su interior. El mismo gas que lo eleva hacia el cielo tiene un curioso efecto: hace que la voz adquiera un risible tono agudo, más propio de un personaje de dibujos animados que de un ser humano real.

El helio es un gas mucho menos denso que el aire y hace que las cuerdas vocales vibren a mayor frecuencia de lo habitual. La velocidad del sonido en el aire es de 344 metros por segundo, mientras que cuando lo hace a través del helio alcanza los 927 metros por segundo. Esa menor resistencia hace que nuestra voz alcance ese peculiar tono agudo.

Aunque jugar con este gas es muy divertido, conviene hacerlo con precaución, porque hay cierto riesgo de asfixia. Si inhalamos demasiado gas o lo hacemos muy deprisa, nuestros pulmones dejan de recibir oxígeno, y además se paraliza el reflejo respiratorio, que solo se activa ante la presencia de dióxido de carbono. En esas circunstancias, podemos dejar de respirar casi sin darnos cuenta y sufrir un percance serio.

Así que, ya saben, las bromas con helio están muy bien, pero solo un ratito, para evitar que el buen rato acabe en un susto.

Vale, edito la entrada para dejar otro artículo que acabo de encontrar un poco más largo pero que también lo explica realmente bien e incluso con más detalles, así que ahí va este otro:

¿Cómo se produce la voz?
Los seres humanos emitimos sonidos haciendo que las cuerdas o pliegues vocales vibren mientras espiramos el aire de nuestros pulmones.

Existen dos cuerdas vocales, propiamente dichas, que se encuentran en el interior de la laringe, a la altura de la “nuez” o abultamiento anterior de la misma (tras el cartílago tiroides).

Son unos pliegues membranosos, muy resistentes, unidos a los músculos de la laringe y que dejan un hueco entre ellas, por el que pasa el aire. Este hueco se llama glotis.

Mientras respiramos, sin hablar, las cuerdas vocales se encuentran relajadas y dejan un amplio hueco entre ellas, por el que pasa el aire sin oposición y, por tanto, sin que se origine sonido alguno.

Cuando deseamos articular sonidos, los músculos espiratorios se contraen, aumentando la velocidad del aire que atraviesa la laringe. Además, sus músculos se contraen y las cuerdas se tensan, haciendo que el tamaño de la glotis se reduzca y la salida del aire a presión las haga vibrar, originando sonidos. Los movimiento de la boca, especialmente la lengua, nos permiten articular diferentes sonidos y pronunciar palabras.

La intensidad de la voz y los distintos tonos que podemos emitir dependen de la velocidad a que expulsemos el aire y a las interrupciones en dicha salida, controladas inconscientemente. Cuanto más tensas estén las cuerdas vocales, más agudo será el sonido emitido.
Cada persona tiene un tono de voz característico y personal, que depende de la forma y tamaño de las cuerdas vocales (en los hombres se hacen más gruesas durante la adolescencia, por lo que la voz se vuelve más grave).También influyen en la voz el tamaño y forma de la laringe, senos nasales y boca, principalmente.

¿Qué efecto tiene el Helio sobre las cuerdas vocales?

Es evidente que si nos cambia la voz, es porque este gas actúa de algún modo sobre las cuerdas vocales, que son las responsables de la emisión de sonidos.

El Helio es un gas noble, es decir, inerte, y muy poco denso. Por eso se utiliza en los globos aerostáticos, ya que asciende en el aire, por ser mucho menos denso.

Esta baja densidad es la principal responsable del efecto que provoca en las cuerdas vocales, pues al entrar en la laringe, dichas cuerdas vocales se ven envueltas en un gas que es mucho menos denso que el aire y que, por tanto, ofrece una resistencia mucho menor. Así, haciendo el mismo esfuerzo por parte de los músculos de la laringe, las cuerdas vocales se tensan más y vibran con mayor frecuencia, por lo que el sonido que producen será más agudo.

¿Por qué es peligroso?

Mientras introducimos Helio en nuestros pulmones, no entrará oxígeno en la sangre. Y lo que es peor, no se estimula el reflejo respiratorio, pues éste es desencadenado principalmente por la presencia de dióxido de carbono, por lo que el Helio podría detener la respiración sin que siquiera nos demos cuenta.

Por eso, inhalaciones fuertes o continuadas de Helio pueden llegar a producir asfixia, que suele manifestarse con pérdida de consciencia y que puede llegar a un paro respiratorio y, consecuentemente, cardiaco.

Ya se han producido varios casos de asfixia grave e incluso muerte a causa de la inhalación de Helio en fiestas.

Así que mucho cuidado con las “gracias”.

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